
CEO Zornosa Comunicaciones
Días con mucha actividad laboral, la agenda se llena, la lista de tareas urgentes crece, y ¡Sorpresa!, todo pasa de tareas con prioridad baja a urgentes y muy urgentes ¿Se identifica? Clientes habituales con los que se ha planeado el mes, las tareas para hacer necesitan inmediatamente cambiarse o adicionar otras por situaciones del mercado que se salen de sus manos. Se debe responder y dar una posición de empresa a una noticia tendencia donde nuestros clientes son los que más saben del tema en el mercado y no podemos dejar pasar esa situación, pues estar presentes en los medios es una excelente oportunidad para sobresalir como los voceros más calificados.
De repente, se activan los negocios, y las propuestas que se han pasado por varios meses son interesantes para nuevos clientes que necesitan arrancar inmediatamente su plan de comunicaciones, obedeciendo a instrucciones corporativas o como una reacción a la situación que está viviendo el país.
No necesariamente es una mala planeación, pues nuestro calendario de tareas es una herramienta que usamos para evitar que esto pase, y poder disponer del correcto tiempo para planear, ejecutar y cerrar actividades laborales o académica de forma satisfactoria.
En una agencia de comunicaciones y relaciones públicas como la que dirijo, Zornosa Comunicaciones , vivimos diariamente con una energía de alto voltaje. Cuando estamos buscando nuevos candidatos para asignarlos a proyectos, uno de los requisitos indispensables para hacer parte de nuestro equipo, -además de contar con habilidades, cualidades y experiencia con medios y gestión de prensa-, es vital que pueda manejar momentos donde debemos trabajar bajo mucha presión: lo llamamos “Intellectus apretatus discurrit”
No lo podría traducir de forma literal, es una frase atribuida a Cicerón, para expresar el ingenio que podemos llegar a desarrollar en situaciones de necesidad o momentos en los que hay poco tiempo y se deben cumplir con muchas actividades urgentes de forma paralela y eficiente.
Lo más importante es no hundirse en el caos, miedo o estrés máximo. Es imprescindible conservar la calma en ese momento donde el cerebro debe generar ideas y soluciones estratégicas para poder lograr el objetivo planeado, llegar a las metas que se propusieron en los trabajos a realizar con los clientes, de forma extraordinaria y sobresaliente. Yo lo llamo la optimización de las neuronas para que las actividades que se deben ejecutar en horas o pocos días sean tan estratégicas que se obtengan los resultados más sobresalientes.
Muchas veces se debe buscar contactos poderosos, ayuda de un tercero, o sencillamente trabajar en equipo delegando y repartiendo tareas, potencializando las habilidades de cada uno para lograr salir triunfador en el momento donde todo se suma.
Albert Einstein indicaba: “En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento” y esto lo podemos aplicar a nuestra vida. En momentos de necesidad es cuando nuestra inteligencia se exige al máximo para buscar caminos y soluciones.
Lo invito a que cuando viva estos momentos, estén preparados previamente, con ideas, contactos, terceros que puedan ayudar, aplicar “La llamada a un amigo”, o soluciones parecidas, siempre conservando la calma, para poder salir adelante en su situación personal. Una planeación previa, o recordar cómo sortear algo parecido, es una ayuda indispensable para estas situaciones.

