
Tras el éxito de su primera edición, The JUMP Experience regresa a Bogotá para responder a uno de los mayores desafíos que enfrentan hoy las organizaciones: Ejecutivos exitosos que, pese a alcanzar sus metas profesionales, viven agotados, desconectados de sí mismos y con dificultades para liderar en medio de la incertidumbre.
Durante décadas las organizaciones invirtieron millones de dólares en formar mejores líderes. Fortalecieron habilidades gerenciales, promovieron programas de liderazgo y prepararon a sus ejecutivos para asumir responsabilidades cada vez mayores. Sin embargo, hoy enfrentan un desafío que no se resuelve con más capacitación ni con nuevos modelos de gestión: líderes altamente preparados que, aun alcanzando el éxito profesional, sienten que perdieron conexión consigo mismos.
No es una percepción aislada. De acuerdo con estudios de Deloitte, cerca del 70 % de los ejecutivos de nivel C ha considerado renunciar debido al impacto que el agotamiento tiene sobre su salud mental, mientras que Gallup estima que el bajo compromiso de los colaboradores asociado al agotamiento laboral le cuesta a la economía mundial cerca de US$8,8 billones al año, equivalente al 9 % del PIB global.
En América Latina, donde la incertidumbre económica, la hiperconectividad y la presión por obtener resultados son cada vez mayores, esta realidad está llevando a empresarios, emprendedores y altos directivos a replantear una pregunta que hace pocos años parecía impensable: ¿de qué sirve alcanzar el éxito profesional si en el camino se pierde el bienestar, la tranquilidad y el propósito?
Ese fue precisamente el punto de partida de The JUMP Experience, una experiencia inmersiva creada por Carolina Angarita Barrientos, expresidenta de Google Colombia, Discovery Networks y exvicepresidenta de RCN Televisión, que tras el éxito de su primera edición realizará una nueva versión del 14 al 16 de agosto, en el Teatro Panorama de Bogotá. Más que un seminario, un retiro o un programa de coaching, propone un proceso de transformación para quienes sienten que su siguiente gran salto ya no depende de trabajar más, sino de pensar, decidir y vivir de una manera diferente.
“Durante muchos años nos enseñaron a construir carreras exitosas, pero muy pocos aprendimos a construir una vida que realmente quisiéramos vivir. Hoy veo líderes que no están agotados únicamente por la carga de trabajo; están agotados de sostener una identidad que ya no les representa. Creo que el liderazgo está evolucionando hacia un nuevo nivel: ya no se trata solamente de ser más productivos, sino de desarrollar mayor consciencia. Porque cuando un líder cambia la relación consigo mismo, cambia la forma en que lidera su equipo, toma decisiones y construye empresa. Y cuando cambian los líderes, también cambian las organizaciones y la sociedad.”



